lunes, 15 de julio de 2013

¿Qué dices amor?


- Hermano pero hablemos como caballeros - dijo nerviosamente mientras intentaba de leerle la mirada.

     Más que adivinarle la mirada, buscaba desesperadamente algún rastro de melancolía, de tristeza, alguna grieta de debilidad en la emoción petrificada que se había vuelto su nuevo Dios: la expresión que le negaba dejarle saber si se iría de aquel recinto oliendo a pólvora o a pis.

- Vale compadre, hablemos - dio una tierna caricia con su dedo indice a su amada y preguntó - ¿Qué dices amor?

     Y con un traqueo de cadera, sin la prófuga amnistía, a la luz de un beso violeta, en el susurro de la vida y con el fatal delirio de aquella trama, mientras se perforaba en el pecho el pesado gris del "se acabo, y para siempre", pudo ver aquel pobre nervioso, aquel al que se le quedaban el resto de los dias en la silueta de aquella cilindrica boca oscura, el áspero suspiro ascendente de esas últimas palabras: a veces hablar no sirve de nada.

                                                                                                                                 Giank