lunes, 9 de marzo de 2015

Mundo apurado.


El Mundo siempre está como apurado
aunque hace mucho más de lo que recuerda
trescientos sesenta y cinco días siguen siendo un año,
en el mismo horario se siguen prendiendo las estrellas,
y con la Luna el tango se baila en veinticuatros.

El café sigue siendo el perfume de un buen día,
y el frío del rocío el mejor despertador,
la siesta acostumbra ser el postre del medio día,
la cena hace, a veces, las horas del desayuno,
y otras veces la noche tiende a acabar de día.

Es que, aunque no lo parezca, todo es estadístico,
los respiros, los latidos, inclusive las sonrisas,
y que decir de los amores, la locura, el sin sentido,
todo esto ocurre en  milimétrica sincronía,
haya apuro, se esté en calma, o con mucha prisa.

Así que aunque el Mundo siempre ande apurado,
el Tiempo no se dobla, ni rompe su rutina,
no tiene otra ciencia, tan simple es su horario,
el aquí y el ahora, el estar en cada día,
ese es el sentido de la vida, aunque creamos lo contrario.


                                                                                                                                        Giank


Imagen: http://www.freestockphotos.name/wallpaper-original/wallpapers/small-notebook-with-vintage-clock-wallpaper-6064.jpg