Creía que el siseo de su sensualidad estaba en las curvas de su cuerpo, pero no se daba cuenta que el doblez de su aliento ocurría en las comisuras de su mirada.
Giank
Imagen: http://www.blogseitb.com/cienciayhumanismo/wp-content/uploads/sites/38/2011/06/Mirada-1.jpg
No hay comentarios:
Publicar un comentario